Bueno, hay que dar gracias de que se equivocaran. Tomemos primero lo de inútil, es más fácil. No se te puede clasificar como inútil, porque no se supone que tengas realmente que hacerte útil. Mira el mundo natural. ¿Para qué sirve un árbol? Bueno, tiene muchos usos, pero no está INTENTANDO ser útil. Ahí está la diferencia. Está simplemente haciendo lo que quiere (o eso suponemos) y en el proceso de hacer eso hace su trabajo en el orden natural de las cosas. A pesar de todos los delirios de los moralistas, tú estás en el mismo barco. La única forma en la que vas alguna vez a hacer un gramo de bien en el mundo es hacer lo que quieras. Haz lo que te hace feliz, o al menos lo que te distrae de tu miseria. Nota importante: Si tienes un sentido de la empatía subdesarrollado y disfrutas haciendo cosas que dañan a otros, ¡ignora este consejo y consigue ayuda profesional!
¿Cómo, puedes preguntar, puede hacer lo que te plazca hacer algún bien? Mira a tu alrededor. Mira a la gente que está intentando con fuerza ser útil. ¿Están realmente haciendo cosas buenas por la gente? ¿O hacen sentirse miserables a los que la rodean con toda su pretenciosidad moral y entrometimiento incesante? Sospecho que es lo último. La gente que realmente hace a otros algún bien es la gente que está haciendo lo que le gusta y que no está muy interesada en ser útil. Son usualmente personas de trato interesante, porque están haciendo cosas que les interesan. Son usualmente personas de trato divertido, porque aprecian la alegría y saben reírse y no tomarse nada demasiado en serio. Inspiran con su ejemplo a otras personas a averiguar lo que ellas quieren hacer, y así hacen que más gente esté interesada en la vida y sea de trato interesante y amantes de la alegría, etc.
De todas las personas que conocemos en la vida, estas personas que están dedicadas a lo suyo son las que tienen el impacto más profundamente positivo sobre nosotros y por lo tanto hacen nuestras vidas más ricas de la manera más fundamental y significativa. ¿Puedes realmente llamar inútil a eso? Claro, trabajar en una cocina para pobres dará de comer a la gente, pero si estás haciéndote el mártir porque no quieres realmente estar allí, todo el mundo a tu alrededor te lo notará y te odiará por ser moralista e insincero, y terminarás haciendo más mal que bien. Así que disfruta de tu perfecta inutilidad. Es lo más útil que puedes hacer.
¿Y qué si toda la gente del mundo simplemente hiciese lo que quisiera? ¿Sería la anarquía? Bueno, eso empieza a ser un tema para nuestra eventual página compañera, Cómo Resolver Todos los Problemas del Mundo.
Verás, en realidad hay sólo dos creencias morales sobre la gente, o bien la gente es básicamente buena, o es básicamente mala. El 99.9 % de la población del mundo cree que la gente es básicamente mala, y eso es un problema. Si es cierto que la gente es básicamente mala, entonces no hay esperanza para nosotros; la democracia está obviamente condenada, y una monarquía benevolente es imposible porque ninguna persona básicamente mala puede conservarse benévola una vez tuviese todo ese poder. ¿Es la gente básicamente mala? Miremos a los hechos. Una vez más, mira a la gente de tu alrededor. Una vez llegas a conocerlos, te das cuenta de que:
Obviamente, tú estás en el mismo barco. Estás haciendo lo mejor que puedes con lo que tienes. Ya estás viviendo la vida más moral y correcta que sabes vivir. No hay más que puedas hacer en este momento para ser una persona mejor. Ya eres una buena persona. No tienes que luchar en cada momento para ser mejor de lo que es posible para tí ser. Sonríete a tí mismo. Estás BIEN.
Ahora bien, debería estar claro que puedes mejorar. No golpeándote la cabeza por cosas malas que has hecho; esas cosas no pudieron evitarse. Estabas simplemente haciendo lo mejor que podías con lo que tenías. Lo que puedes hacer es aprender dónde están tus puntos ciegos. Observa a otros. Gente que a primera vista es simplemente gente mala de lo más normal resulta tras posteriores investigaciones estar sufriendo de horrendas equivocaciones acerca de cómo funciona el mundo. Tú también tienes ideas equivocadas sobre la mejor forma de conseguir lo que quieres. ¡Encuentra esas equivocaciones y despierta!
Pero, no te preocupes si tu progreso es lento e inestable. Harás progresos, pero, después de todo, sólo puedes hacer lo mejor que puedes con lo que tienes. (Oye, ¿por qué machacamos esta frase típica de este tema, una y otra vez? Bueno, simplemente estábamos haciendo, ya sabes, esa cosa que decíamos).